septiembre 1, 2020

​El Consorcio para el Tratamiento de RSU del Maresme aprueba el proyecto constructivo del Parque Circular Mataró-Maresme

by MaresmeCircular in El consorcio

El proyecto, pionero en Europa, cuenta con un presupuesto para su primera fase de 6,5 millones de euros y será una referencia en Economía Circular desde la primera piedra

La Junta General del Consorcio para el Tratamiento de RSU del Maresme ha aprobado en el proyecto constructivo de la 1ª fase del nuevo Parque Circular Mataró-Maresme, que se ubicará en el Polígono de Mata-Rocafonda de Mataró. Un proyecto pionero en Europa, disruptivo e innovador, el cual incorporará desde la primera piedra todos los criterios de sostenibilidad, de diseño y técnica constructiva, que el propio Parque promueve en materia de Economía Circular.

Más allá de las actividades industriales y / o tecnológicas de las fases posteriores del Parque, el proyecto más emblemático de esta 1ª fase de actuaciones es el Espacio Rehacer. Se trata de un conjunto de servicios gratuitos para la ciudadanía destinados a la prevención de residuos, la reparación y la preparación para la reutilización, con una clara vocación de integración social. El “Espai Refer” (Espacio Rehacer) incluirá asesoramiento para la autorreparación en diferentes ámbitos (informática y aparatos electrónicos, carpintería y mobiliario, bicicletas, textil, bricolaje doméstico, etc.), así como formación y charlas, espacio de intercambio y tienda de productos de segunda mano, huertos sociales, actuaciones contra el desperdicio alimentario, Scrap Store, biblioteca de las cosas, servicio de vajilla reutilizable, etc., y todos aquellos proyectos de carácter social considerados viables que puedan estar relacionados con estas actividades.

Con un presupuesto constructivo de 6,5 millones de euros, este proyecto se define a sí mismo como singular. Pero más allá de la singularidad de su excepcional diseño realizado por Julià Arquitectes Associats, el proyecto se convierte en único e innovador al incluir actuaciones específicas de circularidad que parten en todo momento los fundamentos pedagógicos vinculados a los valores de la economía circular y aborda cuestiones clave, como la adecuada gestión energética del edificio, el control de su ciclo del agua, la selección estratégica de sus materiales, el fomento de la salud de sus usuarios y la promoción de la biodiversidad ambiental. Todo ello, a través de un edificio que se aproxima a los objetivos NZEB (Nearly Zero Energy Building) planteados por las directivas europeas, generando valor añadido desde un punto de vista arquitectónico y ambiental.

En esta línea, el nuevo edificio de la 1ª fase del Parque Circular Mataró-Maresme quiere manifestar este cambio de paradigma necesario también en la industria de la construcción: utiliza materiales “hechos para ser hechos de nuevo”, con menor consumo de energía, incorpora abundantes soluciones de control pasivo para la reducción del consumo energético durante la vida útil del edificio, y también utiliza varios sistemas de energía renovable. En términos arquitectónicos, la propuesta también quiere socializar y normalizar la presencia de materiales y / o elementos aprovechados y / o recuperados en la construcción y el equipamiento del propio edificio, entendiendo esta presencia como una capa más de la historia y gestión del edificio.

El proyecto se levantará en los antiguos terrenos que ocupaba la Cooperativa Obrera Cristalerías de Mataró (1.919 a 2.008). Una de las apuestas de aprovechamiento y ciclabilidad es la utilización de materiales presentes en el propio solar, intentando conectar con la propia biografía de la parcela. Como ejemplo, se aprovechan para la coloración de los pavimentos interiores los áridos de vidrio desmenuzado de varios colores que se acumulaban en la parcela como residuo de la antigua fábrica.

Desde un punto de vista arquitectónico, el proyecto plantea una estrategia de visibilización desacomplejada de los diferentes sistemas estructurales y constructivos, así como de acondicionamiento y servicios del edificio, con la voluntad clara de comunicar a usuarios y visitantes su funcionamiento. Se trata de una estrategia pedagógica que busca explicar a la sociedad los valores del propio edificio como ejemplo del rol que un “edificio circular” puede desarrollar a nivel social, ambiental y climático, en un contexto de crisis climática. Tanto las obras iniciales de preparación y adecuación de la parcela donde se ubicará esta 1ª fase, como las de construcción del edificio, se licitarán mediante concurso público. La primera licitación, con un presupuesto aproximado de 500.000€, ya está en marcha y se prevé esté adjudicada para iniciar los trabajos en el mes de octubre, coincidiendo con el inicio de la licitación administrativa de las obras de edificación. La aprobación oficial del proyecto constructivo se hizo en el transcurso de la Junta General del Consorcio para el Tratamiento de RSU del Maresme celebrada el pasado 15 de julio.